Culantrillo-Adiantum Capillus Veneris

 

Adianthus Capillus Veneris es una planta herbácea silvestre, perteneciente a la familia Pteridaceae y al genero Adiantum, se encuentra en amplias zonas de Europa, África, Centroamérica y Norteamérica. Se le conoce comúnmente como «Culantrillo de pozo», porque se desarrolla en lugares húmedos, en las paredes de los pozos, en las fuentes, y en las orillas de los arroyos de agua dulce, crece entre las rocas y en las grietas de los muros.

 

 

La planta se desarrolla a partir de una raíz gruesa superficial de crecimiento horizontal, la planta es pequeña, mide entre diez y treinta centímetros de altura, aunque puede superar los cuarenta centímetros de altura en emplazamientos adecuados, puede desarrollarse de forma vertical, sobre el suelo, o de forma colgante, desarrollándose sobre las grietas de los muros o en las paredes de piedra.

 

 

Las hojas o frondes (hojas de los helechos) se desarrollan desde el nivel del suelo, a partir de las raíces de la planta. Los peciolos de las hojas están muy ramificados, son muy delgados, oscuros, de color negro y brillantes, son similares a pelos o diminutos alambres, en ellos se desarrollan las pinas, (con apariencia de pequeñas hojas), de forma alterna.

 

 

Las hojas hojas o frondes, están compuestas, por segmentos o pinnas pequeñas, en forma de abanico, de distintos tamaños, de color verde pálido, las pequeñas pinnas tienen la base en forma de cuña y los bordes irregularmente lobulados. Los soros, donde se desarrollan las esporas, se encuentran en el envés de las hojas, en el extremo de los lóbulos. El Culantrillo no produce flores, su belleza radica en sus delicadas hojas o frondes.

 

 

Situación sombría o de sombra luminosa, es imprescindible proteger la planta de los rayos directos del sol, que ocasionan quemaduras en sus hojas. Necesita un suelo rico en materia orgánica o vegetal, humus, turba y arena, ligeramente húmedo, suelto y bien drenado. Se cultiva frecuentemente por la belleza y aspecto vaporoso y delicado de sus hojas. Puede cultivarse en exterior en emplazamientos sombríos y húmedos o como planta de interior, (Aunque generalmente se cultiva Adiantum Raddianum Fragans). Añadiremos al agua de riego, mensualmente, en primavera y verano (los meses de máximo crecimiento), un poco de abono para plantas verdes, a una dosis inferior a la recomendada por el fabricante, en otoño e invierno es recomendable no abonar.

 

 

Riegos frecuentes, especialmente en primavera y verano con temperaturas altas, en otoño e invierno disminuir los riegos, manteniendo el sustrato ligeramente húmedo. Es recomendable utilizar agua de lluvia o agua mineral, evitando el agua caliza o clorada. En cultivo debemos imitar su habitad natural, proporcionándole humedad, pero un perfecto drenaje. Necesita un alto grado de humedad ambiental, en interior, es ideal para cultivar en baños o cocinas, donde la humedad suele ser elevada. Sus hojas o frondes tienen la peculiaridad de repeler el agua.

 

 

Cortar los tallos secos y eliminar las hojas secas, facilita el nacimiento de nuevos frondes. Necesita temperaturas moderadas invernales, cultivada como planta de interior debemos colocarla lejos de la calefacción, es recomendable colocar las plantas sobre un lecho de bolas de arcilla húmedas, para aumentar la humedad ambiental alrededor de la planta, cuando el agua se vaya evaporando. Evitar que el nivel del agua quede en contacto con la base de la maceta, para evitar el encharcamiento y la asfixia de las raíces. Las plantas agradecerán nebulizaciones frecuentes.

 

 

La planta se desarrolla correctamente en temperaturas de alrededor de veinte grados, si las temperaturas bajan puede perder sus hojas, pero la planta brotara desde las raíces, si las temperatura invernales no bajan de diez grados. En interior las hojas suelen ser perennes. La planta sufre con temperaturas excesivamente cálidas, si las temperaturas son altas, deberemos regar a menudo las plantas y aumentar la humedad ambiental. Se reproduce por división de mata en primavera, dividiendo la planta madre en distintas secciones, que contengan parte de raíces y frondas (hojas) o yemas de crecimiento.

 

 

Lejos de su hábitat natural, las plantas de Adiantum Capilaris son plantas delicadas, necesitan altos grados de humedad, no solo en la tierra de cultivo, si no también de humedad ambiental, que no siempre son fáciles de mantener. Pueden tener también problemas con insectos como arañas, minadores de hojas o cochinillas y problemas con hongos o bacterias. Para mantener las plantas sanas, deberemos imitar sus condiciones naturales de cultivo, retirando frecuentemente las partes de la planta dañadas. DIFICULTAD MEDIA.

 

 

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