Medinilla Magnifica

 

Medinilla es una planta perenne arbustiva originaria de Filipinas. Planta de crecimineto erecto de tallos gruesos, semileñosos, con el tiempo y medida que las plantas se desarrollan se vuelven leñosos. En la naturaleza puede llegar a medir mas de un metro y medio de altura, pero  los ejemplares cultivados en interior suelen medir entre cincuenta y ochenta centímetros. Es común encontrarla en jardines tropicales especialmente en jardines botánicos. Muy apreciada como planta de interior.

 

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Las hojas son grandes y alargadas, gruesas, en ejemplares adultos pueden medir alrededor de treinta centímetros de longitud, son de color verde con nerviaciones muy marcadas de tono verde claro. El envés de la hojas es de color mas claro, ligeramente rosado. Las hojas carecen de peciolo crecen en pares opuestos, abrazando los tallos una a cada lado del tallo.

 

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Florece espectacularmente en verano, aunque puede florecer también en primavera si las temperaturas son cálidas. Las inflorescencias son grandes y colgantes, crecen en el extremo de un largo pedúnculo cilindrico, tienen grandes brácteas de color rosa pálido que encierran pequeñas y numerosas flores agrupadas en racimos de color rosa. Las inflorescencias son muy llamativas, muy decorativas y originales. Para florecer de nuevo en próximos años, necesita pasar por un periodo de reposo durante el otoño e invierno, colocaremos la planta en un lugar sombreado y distanciaremos los riegos, las colocaremos en habitaciones con temperaturas mas frescas.

 

 

Situación muy luminosa a la sombra pero lejos de los rayos directos del sol, necesita mucha luz a primeras horas de la mañana o ultimas de la tarde, ( mejor de mañana), debe recibir luz tamizada para evitar que sol queme sus hojas. Colocar en un emplazamiento alto, donde sus flores puedan caer y ser apreciadas en todo su esplendor. En otoño e invierno necesita un periodo de reposo, situarla en un lugar mas sombreado.

 

 

Suelo rico en nutrientes y materia orgánica vegetal, mantener el sustrato ligeramente húmedo pero bien drenado, es esencial que el exceso de agua salga si problemas por los agujeros de drenaje. Si colocamos la planta dentro de macetas decorativas colocar pequeñas piedras o grava volcanica en el fondo para mantener la planta a salvo de la acumulación de agua a sus pies. Aplicar abonos especiales para plantas de flor ricos en fósforo, durante la floración cada veinte días. En otoño e invierno no abonar. Es recomendable cambiar de maceta cada dos o tres años los ejemplares cultivados en contenedor, trasplantarlas cuando haya finalizado la floración.

 

 

Regar regularmente durante la época de crecimiento, en primavera y especialmente durante el verano manteniendo el sustrato húmedo, dejar secar un poco el sustrato entre riegos, dos o tres veces por semana durante el verano suele ser suficiente dependiendo de las temperaturas. En otoño e invierno, con menor actividad vegetativa disminuir los riegos. La planta necesita un periodo de reposo desde octubre a febrero, regar menos manteniendo solo ligeramente húmedo el sustrato. Utilizar agua de lluvia o mineral evitar el agua con cal. Procurar no mojar las hojas ni las flores.

 

 

Necesita alta humedad ambiental, es recomendable colocar la planta sobre un lecho de bolas de arcilla y agua, para proporcionar humedad extra a la planta, evitar que el agua de la base de la maceta quede en contacto con ella para evitar pudriciones. La planta es muy sensible al estancamiento. Si tenemos varias plantas de interior las agruparemos para crear un micro clima, colocando recipientes de agua cercanos a ellas.

 

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Retirar las inflorescencias secas a medida que se estropeen. así mantendremos el buen aspecto de la planta y evitaremos la proliferación de hongos o insectos en las zonas secas o estropeadas, y fomentaremos el nacimiento de nuevas flores. Al final de invierno cortar los tallos secos o estropeados así como las hojas con mal aspecto, para que la planta no gaste energías innecesarias.

 

 

Al finalizar la floración, es recomendable cortar el extremo de los tallos para fomentar el nacimiento de nuevos brotes y plantas mas compactas. Dejar al menos un par de hojas sobre los tallos y algunos nudos para que puedan crecer los brotes nuevos a partir de ellos, si no dejamos ningún nudo los brotes no podrán desarrollarse y todo el tallo se secara.

 

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Medinilla Magnifica necesita temperaturas cálidas similares a las de su región de origen, no le gusta el frió, por lo es necesario protegerla de el. Es muy popular como planta de interior en climas con inviernos fríos, donde podremos proporcionarle temperaturas adecuadas para su buen desarrollo. Durante primavera y verano agradece temperaturas de alrededor de veintidós grados. En otoño e invierno entra en reposo necesita temperaturas mas frescas pero superiores a los quince o dieciséis grados.

 

Se reproduce fácilmente por división de mata en otoño cuando haya finalizado la floración. Podemos aprovechar el trasplante de ejemplares adultos para dividir la planta y obtener nuevos ejemplares. También se puede reproducir por semillas o por esquejes en verano, utilizando un trozo de tallo que contenga dos o mas nudos. Deberemos introducir en la tierra al menos una tercera parte del esqueje, manteniendo el sustrato ligeramente húmedo en un lugar cálido y a la sombra.

 

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Medinilla puede sufrir distintos trastornos en cultivo, en condiciones de mucho riego o mal drenaje del sustrato su tallos y hojas se vuelven blandos y se pudren, es esencial vigilar el drenaje. Las flores languidecen y se estropean rapidamente con falta de riego, por exceso o por corrientes de aire. Si el extremo de las hojas se vuelve marrón puede ser por excesivo riego o por falta de humedad ambiental. Las hojas se caen en condiciones de corrientes de aire, bajas temperaturas o exceso de riego. El sol directo puede ocasionar quemaduras en sus hojas.

 

 

Son algunas las plagas que pueden afectar a la planta de Medinilla. La Araña roja es uno de los insectos que suele atacar a la planta, aparece en condiciones cálidas y secas propias del verano, causan hojas amarillas que se marchitan y estropean la planta. Utilice insecticidas antiacaros específicos para tratar el problema. Para evitar el ataque de ácaros mantenga la planta bien hidratada.

 

 

Las Cochinillas son otra de las plagas que pueden afectar a la planta, se reproducen rapidamente formando colonias en hojas y tallos, podemos utilizar productos anticochinillas en pulverizacion para su control y eliminación, el aceite insecticida es una buena opción ya que se adhiere a las hojas y al tronco asfixiando a los insectos. DIFICULTAD MEDIA ALTA.

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