Orquidea Vanda

 

Vanda es una planta que pertenece al grupo de las orquídeas, es originaria del Himalaya, algunas zonas de Australia, Filipinas, Sur de China, Indonesia e India. La mayoría son plantas «epifitas» no necesitan estar ancladas al suelo para vivir. Crecen enganchadas en las ramas de los arboles protegidas del sol. Son plantas extraordinariamente decorativas y originales. Muchas de las variedades presentes en los centros de jardinería son plantas híbridas, son el resultado del cruce entre varias orquídeas.

 

Ejemplares del Jardín Botánico de Basilea donde viven enganchadas de los arbustos a varios metros de altura.

 

 

Las hojas se desarrollan en el extremo superior de las raíces, son carnosas y alargadas crecen de forma alterna. Las Vandas suelen tener cuatro o cinco pares de hojas, incluso mas. Sus raíces son gruesas y esponjosas adsorben el agua y las sustancias nutritivas, pueden ser muy largas.

 

 

 

El tallo floral crece entre las hojas, en su extremo se encuentran reunidas las flores, la floración dura unas cuantas semanas. Las flores son grandes, muy originales, están formadas por tres pétalos y tres sépalos muy parecidos entre si. El pétalo inferior es totalmente diferente en forma y en tamaño, presentando formas y tamaños diferentes entre distintas variedades de Vandas. Este pétalo inferior forma el «labelo» en el que se desarrollan los estambres y pistilos.

 

 

Existen muchas variedades de Vandas, con formas y colores diferentes, todas ellas muy bonitas y especialmente decorativas. En condiciones de cultivo adecuadas pueden vivir cinco o seis años, como planta de interior su vida suele ser mas corta. Es una planta muy utilizada como obsequio debido a su gran atractivo y originalidad.

 

 

Situación bien iluminada, pero lejos de los rayos directos del sol en las horas centrales del día, que pueden ocasionar quemaduras sobre las hojas. Admite sol tamizado a primeras horas de la mañana y a ultimas de la tarde. Utilizar cortinas ligeras o mallas sombreadora para filtrar el sol. Si las cultivamos en macetas, sera necesario utilizar macetas transparentes o translucidas para que sus raíces puedan hacer la fotosíntesis.

 

 

Pueden cultivarse como en la naturaleza sin necesidad de macetas, simplemente colgada de una estantería o pared. Si preferimos cultivarla en contenedores, utilizaremos macetas transparentes de orquídeas que dispongan del adecuado drenaje. Utilizaremos un sustrato especial para orquídeas, suelto y rico en corteza de pino o algún otro material ligero y aireado. Queda especialmente decorativa en grandes jarrones de vidrio, siempre que las raíces no queden en contacto con el agua sobrante del riego, colocadas sobre guijarros, bolas de arcilla y corteza de pino. No necesitan mucho abono, (en la naturaleza adsorben los nutrientes de los restos vegetales como hojas y tallos que se acumulan entre las ramas de los arboles) pero es aconsejable aportar abono especial de orquídeas disuelto en el agua de riego dos veces al mes durante la floración, despues bastara con un aporte mensual.

 

 

Vandas creciendo entre arbustos de Croton.

 

Utilizaremos agua libre de cal, a ser posible de lluvia o agua mineral. es imprescindible que los riegos sean moderados, las raíces son muy sensibles a la acumulación de agua y a un mal drenaje produciéndose pudriciones en ellas. Riegos frecuentes en verano con altas temperaturas, ya que las raíces se secan muy deprisa. Necesita una humedad ambiental muy alta especialmente si las temperaturas son elevadas, es recomendable dejar secar ligeramente el sustrato entre riegos en los ejemplares cultivados en maceta. Las plantas «epifitas» necesitan pulverizaciones frecuentes sobre sus raíces para mantenerlas bien hidratadas, utilizar agua de lluvia a temperatura ambiente, imitando las condiciones en su habitad natural.

 

 

Temperatura diurna ideal entre veinte y veinticuatro grados, aunque puede soportar temperatura altas de hasta treinta cuatro grados o bajas de alrededor de quince grados. Para florecer necesita estar expuesta a cambios de temperatura entre la noche y el día de cinco o seis grados de diferencia. Las temperaturas inferiores a doce grados pueden perjudicar seriamente la planta.

 

 

En muchos países es habitual su cultivo como planta de interior, en exterior solo se pueden cultivar durante primavera o verano, colocándolas en interior cuando bajan las temperaturas. En climas cálidos con temperaturas mínimas superiores a quince o dieciséis grados pueden ser cultivadas en exterior durante todo el año, se recomiendo colgar de un árbol imitando su estado natural. Después de la floración cortaremos parte del tallo floral por encima de un par de nudos, de este modo es posible que la vara desarrolle un «hijuelo»o «Keiki».

 

 

Se reproducen por separación de pequeñas plantas o «keikis» que la planta desarrolla en la vara floral una vez que haya finalizado la floración. Estas pequeñas plantas pueden separarse de la planta madre cuando hayan desarrollado raíces, es recomendable esperar a que las raíces tengan dos o tres dedos de longitud y a que se desarrollen dos o tres raíces sanas y fuertes. La palabra «keiki» significa niño o bebe en Hawaiano. Se pueden reproducir por semillas pero es muy complicado.

 

 

Uno de sus principales enemigos es el exceso de riego que puede provocar pudriciones, es recomendable pulverizar las hojas por el envés para evitar que el agua quede acumulada en la roseta central. Evitar el agua fría y calcárea. El sol directo puede provocar pudriciones es imprescindible proporcionarles protección. No resiste temperaturas inferiores a doce grados. La cochinilla algodonosa puede afectar la planta en condiciones de altas temperaturas, tendremos que tratar las plantas afectadas con productos insecticidas específicos para su control y eliminación. Dependiendo de las condiciones de cultivo Vanda puede presentar DIFICULTAD MEDIA O ALTA.

 

 

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