Geranio Oloroso-Geranio de Olor-Pelargonium Graveolens

 

Pelargonium Graveolens es una planta herbacea arbustiva perenne perteneciente a la familia Geraniaceae, este tipo de Pelargonium es originario de Sudáfrica, aunque actualmente existen muchos híbridos, que derivan de cruces entre los ejemplares silvestres de Pelargonium Graveolens y otros tipos de Pelargonium, todos ellos se suelen englobar bajo este nombre. Se les conoce comúnmente como  Geranio oloroso o perfumado, por su aroma que puede ser distinto dependiendo del cultivar, hay ejemplares con perfume a rosas, a cítricos, a canela o a menta. A algunas variedades se le atribuyen propiedades repelentes de insectos, como los mosquitos.

 

 

 

Es una planta herbácea arbustiva perenne, muy ramificada, puede crecer mas de un metro de altura y ocupar un espacio similar. Sus tallos jóvenes son finos, verdes y flexibles, pero se vuelven leñosos y rígidos con la edad. La planta es de rápido crecimiento, especialmente si lo cultivamos directamente en el suelo del jardin.

 

 

 

Sus tallos pueden crecer mucho, volviéndose muy largos, llegando incluso a medir cerca de un metro y medio de longitud, algunos se ayudan de plantas cercanas para trepar, mientras otros tallos crecen de forma colgante. La planta tiende a crecer de forma redondeada ocupando bastante espacio.

 

 

 

 

Estas plantas presentan hojas lobuladas muy divididas, de color verde y bordes irregulares o dentados. La superficie de las hojas presenta una fina vellosidad que la hace muy suave al tacto, con apariencia aterciopelada. Generalmente las hojas son muy aromáticas, desprendiendo un aroma muy agradable.

 

 

 

Florece abundantemente desde primavera hasta verano. Las flores se reúnen en inflorescencias redondeadas, tiene cinco pétalos pequeños, los dos superiores son mas grandes y redondeados y los tres inferiores mas estrechos y alargados. Las flores son de color rosado mas o menos intenso, en ocasiones muy pálido, los pétalos mas grandes suelen presentan dibujos de color rosa intenso, en su parte central. Las flores atraen a las mariposas que recogen el néctar de sus flores.

 

 

 

Situación totalmente soleada donde florece y se desarrollara correctamente, puede adaptarse a sombra parcial pero necesita al menos unas cuantas horas de sol directo al día para florecer. En situaciones de poco sol la planta no florecera y sus tallos se alargaran en exceso.

 

 

 

Es una planta muy resistente adecuada para su cultivo en macetas y formando borduras delante de arbustos o trepadoras de alturas superiores. Forma figuras redondeadas muy decorativas especialmente en floración. Queda perfecta sembrada junto a plantas aromáticas como romero rastrero o lavandas de necesidades de cultivo similar, creando un preciso espacio aromático en el jardin o la terraza.

 

 

Necesita una tierra de cultivo rica en nutrientes, con sustrato suelto y bien drenado. Si cultivamos las plantas en macetas es recomendable que sean grandes para que la planta pueda desarrollarse, utilizaremos un sustrato rico en turba y nutrientes y colocaremos una capa de áridos o pequeñas piedras volcánicas, para asegurar el correcto drenaje de la maceta, evitar colocar platos a sus pies o colocar una capa de piedras dentro del plato para que aislé la base de la maceta con el exceso de agua de riego que quede en el plato.

 

 

 

A finales de invierno aportaremos materia orgánica a las plantas ya establecidas en el jardin o en macetas, podemos añadir una pequeña cantidad de estiércol o un poco de humus alrededor de las plantas para enriquecer la tierra regando a continuación. En primavera, podemos añadir abono liquido especial para plantas de flor, disuelto en el agua de riego, para mejorar la floración, una o dos veces al mes sera suficiente.

 

 

 

Los ejemplares jóvenes y recién trasplantados necesitan riegos regulares especialmente en primavera y verano con temperaturas altas. Las plantas cultivadas en el suelo del jardin, admiten menos riegos una vez bien establecidas, en macetas necesitan riegos mas frecuentes. Disminuir los riegos en otoño a medida que las temperaturas bajen, en invierno necesitan poco riego puesto que la planta deja de crecer.

 

 

 

 

Es recomendable retirar las flores secas cortando toda la inflorescencia incluido su tallos, así mantendremos la planta en buenas condiciones y favoreceremos nuevas floraciones. Eliminar hojas y tallos secos y estropeados para mantener su buen aspecto. Después de la floración podemos recortar el extremo de sus tallos si la planta ha crecido mucho.

 

 

 

Al final de invierno o principios de primavera, cuando el riesgo de heladas haya pasado es recomendable acortar los tallos, siempre por encima de algunos nudos de crecimiento y especialmente en plantas adultas, de este modo rejuveneceremos las plantas favoreciendo el crecimiento de nuevos brotes y conseguiremos plantas mas compactas y decorativas. Después de podar aplicaremos abono.

 

 

 

Al Pelargonium Graveolens no le gustan las temperaturas frías, es adecuada para cultivar en climas de temperaturas invernales moderadas, con inviernos de temperaturas no inferiores a los siete u ocho grados. Las plantas adultas bien enraizadas pueden resistir temperaturas mas bajas siempre que sean positivas, incluso alguna helada débil, esporádica y breve. En climas de inviernos muy fríos necesita protección durante el invierno. Puede perder parte de sus hojas en invierno pero si las temperaturas no son extremas brotara de nuevo en primavera.

 

 

 

Se reproduce fácilmente por esquejes, podemos aprovechar los restos de poda de principios de primavera para obtener esquejes. Utilizaremos trozos de tallo de quince a veinte centímetros de largo, quitaremos las hojas inferiores e introduciremos al menos dos partes del esqueje en un sustrato suelto rico en turba, mantendremos la tierra ligeramente húmeda, en unas semanas los esquejes enraizaran.

 

 

 

Es una planta muy resistente ante las plagas típicas del jardin y la terraza, incluida la mariposa africana que suele atacar, devastar y aniquilar algunas variedades de geranios. Su principal enemigo es el exceso de riego y retención de agua en el sustrato, es imprescindible que el sustrato drene perfectamente en caso contrario las raíces se pudren y la planta muere. El frió intenso y las heladas también acaban con la planta, necesita un clima con inviernos de temperaturas moderadas. DIFICULTAD BAJA.

 

 

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