Acaena Saccaticupula

 

Acaena Saccaticula es una pequeña planta perenne, perteneciente a la familia Rosaceae, es originaria de Nueva Zelanda. Forma montículos de poca altura que se extienden formando pequeñas alfombras redondeadas, crece alrededor de ocho o diez centímetros de altura, algo mas en floración y aproximadamente sesenta centímetros de diámetro. Es una planta alpina que se desarrolla a mas de mil quinientos metros sobre el nivel del mar. Se la conoce como «Hoja de Ganso Azul».

 

 

Los tallos son muy largos de color marrón rojizo. Sus hojas son alargadas parecidas a las hojas del helecho, están compuestas por un numero impar de folíolos (entre nueve y trece) enfrentados entre si, terminan en un único folíolo en el extremo de la hoja. Los folíolos o partes en las que esta dividida la hoja, son pequeños y ovalados de color azul acero o gris azulado, tienen los bordes dentados. presentan las nerviaciones y los bordes de color mas oscuro que el resto de la hoja. Las hojas son perennes en climas de inviernos templados y caducas en climas fríos. Florece en verano, las flores son pequeñas y esféricas, de color blanco verdoso, miden entre uno y dos centímetros de diámetro, dan lugar a pequeños frutos globosos con espinas de color rojo oscuro, rosado o marrón caoba.

 

 

 

Situación soleada  o parcialmente soleada, muy luminosa. Suelo arenoso y rocoso, bien drenado, admiten suelos pobres. Es perfecta para rocallas, como tapizante en jardines de grava, o cultivada entre las losas de los caminos, también es apropiada para cultivar en pendientes y en macetas. En sus zonas de origen se encuentran frecuentemente entre la niebla de las montañas que es la encargada de hidratarlas. En cultivo no necesita mucho riego pero si un poco de humedad ambiental, por lo que es recomendable pulverizar las plantas de vez en cuando, especialmente si hace calor. Las plantas son muy sensibles al encharcamiento, prefieren un sustrato seco o de humedad moderada.

 

 

En cultivo, es recomendable recortar los tallos a finales de invierno o principios de primavera, para favorecer un nuevo crecimiento, retiraremos los tallos enraizados de los extremos de la planta para que no invadan a cultivos próximos, restringiendo su crecimiento y expansión. Resiste temperaturas frías invernales de hasta quince grados bajo cero, pero su vegetación se seca durante el invierno y brota de nuevo en primavera. En climas fríos, para que sus raíces sobrevivan al invierno, es aconsejable colocar sobre la base de la planta una capa de mantillo para proteger las raíces del frió intenso.

 

 

Se reproducen por semillas, por división de mata, y separando de la planta madre tallos enraizados próximos al suelo. Las semillas se plantan a finales de invierno cuando el riesgo de heladas haya finalizado, también se pueden sembrar en otoño, dependiendo del clima de cultivo. Pueden tardar varios meses en germinar, necesitan temperaturas de alrededor de catorce grados para germinar correctamente. Se reproducen por esquejes a finales de primavera.

 

 

Es una planta resistente y fácil de cultivar, no suele tener problemas con plagas de insectos o enfermedades, necesita poco riego y un excelente drenaje para evitar que sus raíces se pudran. Si no se controla mediante podas puede llegar a ser invasiva. DIFICULTAD BAJA.

 

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